El sentir de esa noche es como sentir la distancia mezclada de soledad, no fue sencillo entregar mis sentimientos aun dolidos, mi cuerpo a esa pasión y dejarlo marcado… a lo mejor esa vez fue el final de todo lo que nos toco vivir. Yo algunos días llevo el alivio de no pensar más en ti.
Me traje distintos secretos, distintos recuerdos llenos de silencios que aquel día se vinieron colgados sin invitarlos dentro de mi maleta vieja y gastada.
Después aprendí a imaginarme esta vida sin ti.
Tengo días despierta que ilusiono que aun puedo acercarme y rozar tu corazón imagino que me llevas viva en tu piel. Pero se me gasta el alma amándote así.
Rendiré un tributo aquellas inexperiencias mías como aprendiz en tus brazos porque se quedaron contigo huellas y sombras de mi vida en ese rincón de nuestro cuarto callado y cómplice.
Ahora en las largas noches busco refugio en mi almohada llevándome a lo irreal de mi vida contigo. Marcaste mi corazón como líneas sin borrar. Y entonces? A donde se fue todo lo que fui antes? Entonces lo entiendo, y es que solo me arropa el frío…quizás y tal vez ni yo misma me perdono ese adiós tan silencioso…